
Si echas un vistazo a los gastos comerciales de tu presupuesto anual, seguro que la asistencia a ferias del sector copa gran parte de los mismos. A todos nos encantan las ferias; son esos momentos donde no sólo cerramos operaciones comerciales sino que también cambiamos de ambiente durante unos días y vemos a viejos amigos de nuestra industria.
Sin embargo, la asistencia a ferias supone un gran desembolso de dinero. Así que hay que hacerse varias preguntas: ¿en cuántas ferias debo exponer el próximo año?, ¿qué tipo de ferias son las que me interesan y por qué? , ¿cómo mido el éxito de mi inversión en ferias?, ¿ debo buscar fórmulas alternativas ( creativas y baratas) de reunir a mis clientes actuales y potenciales?, etc.
¿En cuántas ferias exponer?. Un buen comienzo es dividir las ferias del año en 3 categorías: aquellas a las que no irás, aquellas a las que irás sin exponer y aquellas en las tendrás stand.
¿Qué tipo de ferias te interesan?. El primer criterio para ubicar cada feria en su categoría puede ser el grado de alineación de tus objetivos estratégicos con los de la feria en cuestión. Esto, sin duda, te ayudará a decidir. El segundo criterio es sin duda económico-financiero. Debes hacer un análisis previo del retorno directo que la feria tendrá en tu cuenta de resultados. Si no lo ves claro, mejor no hacer la apuesta.
¿Cómo maximizo mi inversión en ferias?. Esta es una pregunta que muchas empresas ( del sector y de fuera de él) aún no han respondido. Se dedica muchísimo esfuerzo, inversión y tiempo a la preparación de las mismas y, sin embargo, ¿cuánto tiempo o dinero se dedica a medir el retorno de la gran inversión que una feria supone?.
Por ello será muy provechoso que implantes herramientas de medición y seguimiento del resultado conseguido en la feria: ventas directas producidas en la feria, ventas indirectas, captación de clientes, incremento notoriedad en nuevos segmentos del mercado, etc.
Por último, valora si por tu estructura y capacidad sacarás más provecho de una presencia física en las ferias que te interesen o por el contrario te conviene más organizar jornadas en tu empresa en la que reúnas a tus clientes más importantes en torno a tus productos y servicios, en torno a tu historia de éxito.
Dos apuntes finales: a) en tu gestión de ferias, sé selectivo en cuanto a la asignación y dedicación de recursos y tiempo. Ambos son escasos y debes evaluar muy bien dónde van a estar mejor invertidos; b) si finalmente decides que tu presencia en una feria es la mejor de las alternativas, trabaja esa presencia con mucha antelación e intensidad de tal forma que antes de llegar al stand tú, ya tengas a tus clientes esperándote.
Estamos convencidos de que si sigues estas indicaciones conseguirás sacarle un mejor partido a tu gestión de ferias. Al fin y al cabo, es tu mayor inversión comercial del año. No la conviertas en un gasto a fondo perdido.